lunes, 4 de octubre de 2010

INFORMACIONES HONDURAS ( nr 555 ) 4 octubre 2010


Poderosos darían golpe a Porfirio Lobo, si éste sigue hablando de la Constituyente
03/10/2010

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Los grupos de poder están nerviosos ante las pretensiones del mandatario Porfirio Lobo de sentarse con los sectores sociales, incluso con los fascistas de la UCD, para generar consenso en el tema de la Asamblea Constituyente. Sin embargo le están torciendo el brazo para que desista del diálogo; ahora sostiene que “no estoy promoviendo una Constituyente”.



Tegucigalpa.   Primero, el Presidente Porfirio Lobo, dijo que estaba dispuesto a convocar a la Constituyente si era necesario, ahora sostiene que no está promoviendo la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente.
Las declaraciones del gobernante surgen cuando ha convocado a los benefactores y opositores al golpe de Estado a dialogar sobre el proyecto Constituyente que la comunidad  internacional exige para el retorno de Honduras al sistema interamericano.
Desde ya, se da por entendido que los grupos de poder que financiaron el golpe de Estado contra Manuel Zelaya Rosales, buscarán derrocar a Lobo, si continúa promoviendo el tema de la Constituyente.
Ahora el mandatario dice que "lo que queremos es debatir los problemas nacionales con algunos que han hecho planteamientos específicos, discutir ese planteamiento con ellos y con los que no lo han hecho discutir la problemática política nacional y actual a manera que podamos nosotros recoger de cada sector cuáles son sus anhelos, aspiraciones, mi deber es tomarlos en cuenta". 


El pensamiento de Morazán en la Resistencia Popular

voselsoberano.com | Domingo 03 de Octubre de 2010

CCXVIII aniversario del nacimiento de Francisco Morazán

Hoy, cuando el golpe de estado nos ha hecho adquirir una conciencia colectiva alrededor de la importancia de sentar las bases para construir una sociedad en la que haya verdadera democracia, justicia y equidad, es importante que hurguemos en nuestra memoria histórica las fuentes que nos provean los argumentos en los cuales atrincherarnos ideológicamente.

Hoy, cuando el sometimiento de quienes detentan los ´poderes públicos a los designios de la política norteamericana es más ignominioso y las condiciones de pobreza de nuestro pueblo se vuelven más extremas, se hace  necesario rescatar la esencia del pensamiento del gran estadista que fue Francisco Morazán.

Las expresiones líricas, si bien contribuyen a exaltarlo y a cultivar el respeto hacia él, no son suficientes en el conocimiento de su dimensión real.

De él se ha destacado su virtud de gran estratega militar en su lucha contra las fuerzas conservadoras que se resistían a ser despojados de los privilegios heredados del régimen colonial español y más tarde en contubernio con el colonialismo inglés.

No han faltado algunos detractores de su figura excelsa deformando actuaciones del paladín o descontextualizando hechos y decisiones.

También hay quienes tergiversan el avanzado pensamiento del culto autodidacta para tomarlo como bandera en supuesta identidad con las ideas de aquél precursor de un modelo de sociedad basado en el desarrollo humano, la independencia y la justicia.

Poco se deja escuchar sin embargo, de la esencia misma del pensamiento morazánico que trascendió el tiempo oscurantista que predominó en una Centro América, donde la separación política de España no se tradujo en el rompimiento con la ignorancia y el pensamiento mágico. Esto a pesar del oleaje de ideas avanzadas que bañó a nuestras costas y el que se sumergieron los mejores hijos de la Patria Grande, entre ellos Francisco Morazán.

¿Cuál es el contexto amplio en el que Morazán opta por una corriente de pensamiento que lo ubica en un tiempo en el que la sociedad centroamericana aun no se inscribe?

Los albores del siglo XIX coincide con la consolidación de la burguesía en Europa, cuya ideología inicial, enfilada al derrocamiento del sistema absolutista y feudal, se había venido construyendo desde varias décadas antes que se produjeran las revoluciones triunfantes del último cuarto del siglo XVIII.

Fue el pensamiento de los ilustrados, que se erigieron en defensores del predominio de la razón y que se propusieron rescatarla del enclaustramiento en que la sumía el dogma medieval. Sus ataques fueron arrolladores contra la superstición y el oscurantismo, así como contra los privilegios de los opresores feudales. No dejaron tregua en su crítica a la iglesia, a la monarquía feudal y a todas las instituciones en que ésta se sustentaba.

Para ellos la servidumbre del pensamiento a unas relaciones de producción feudales constituía un obstáculo al desarrollo de las nuevas relaciones basadas en la explotación capitalista y por lo tanto debía imponerse el pensamiento que iluminara el sendero por donde debía transitar la edificación de la nueva sociedad burguesa.

Es así que Voltaire aboga por una religión racionalista y limitada influencia de la iglesia, cuya promoción de la creencia en Dios no fuera más allá de lo necesario para frenar a los pueblos que osaren rebelarse contra el reino de la  burguesía.

Es el pensamiento que se yergue decidido a anteponer la ciencia a la superstición, la justicia de los tribunales a la Santa Inquisición, el progreso de la producción industrial capitalista al atraso de la propiedad feudal y eclesial y el libre uso de la razón a los anquilosados dogmas de la iglesia.

Hablamos de un pensamiento revolucionario que sustentó las revoluciones que recorrieron Europa en el último cuarto del siglo XVIII y marcó en un meridiano histórico a los hombres y mujeres más avanzados durante varias décadas tanto en Europa como en las colonias de este lado del Atlántico.

Fue éste el pensamiento que abrazó Francisco Morazán, quien no asistió a la Universidad San Carlos de Borromeo en Guatemala donde se formaron Dionisio de Herrera y José Cecilio del Valle y ni siquiera recibió enseñanza escolarizada en forma sistemática, pero dedicó todo el tiempo que pudo a cultivarse estudiando por su cuenta a los más connotados representantes de la ilustración.

Aunque en el tiempo de la vida pública de Morazán, Europa renegaba de las ideas que habían iluminado los cambios drásticos que la tenían al frente de la historia, Morazán formaba parte de lo más avanzado de América junto a Bolívar, Sucre y tantos otros que procuraban construir un destino luminoso para nuestros pueblos inspirados en la obra teórica de la ilustración.

En efecto, en Europa el triunfo político de la burguesía se vio consolidado con el avance de la revolución industrial que produjo significativos cambios en las relaciones de producción caracterizadas por un proceso acelerado de mecanización y consecuentemente una mayor explotación de los obreros, llevando incluso la ruina a los artesanos y obreros rurales.

Para el primer cuarto del siglo XIX las contradicciones entre la clase obrera y la burguesía tenían ya una importancia significativa. La burguesía ya no tenía preocupación por algún intento de restablecimiento del antiguo régimen feudal. Lo que le preocupaba era el grado de conciencia y organización que se iba advirtiendo en los trabajadores.

En ese momento conceptos fundamentales de la ilustración son eliminados del léxico político burgués y se llega hasta considerar una forma de alianza con lo que quedaba de la sociedad feudal.  El régimen democrático centrado en la valoración del ser humano que argumentó Rousseau, así como la crítica al absolutismo y la prevalencia  de las instituciones políticas de la obra de Montesquieu, fueron sustituidos por el principio de la utilidad personal y la sacrosanta libertad de empresa, la cual debía entenderse como la libertad de explotación ilimitada al obrero, sometido como era a extenuantes jornadas de trabajo en condiciones infrahumanas.

El pensamiento que se construye para armar ideológicamente la nueva actitud de la burguesía ya no tiene como propósito consolidarse frente a la nobleza y los señores feudales, sino enfrentarse al movimiento obrero, el que, aunque no había sistematizado una ideología, si luchaba por una sobrevivencia digna. Ese fue el liberalismo. Fue la doctrina que enarboló la no intervención del Estado en los asuntos económicos y sustituyó la concepción de libertad como expresión del pueblo a través del poder constituido, por la independencia del individuo frente al Estado.

No fue esta corriente en la que se ubicaron Morazán y los más grandes próceres de la América española y lusitana. Morazán nunca fue liberal porque serlo equivalía a ser conservador. Quienes maliciosamente lo vinculan con ese pensamiento se apoyan en el hecho que cuando él actúa en la vida política de Centro América es el tiempo en que el liberalismo campeaba en Europa negando los postulados más relevantes de la ilustración.

Ocurrió en el caso de Centro América, que Fray Antonio de Liendo y Goicoechea, uno de los principales impulsores de la Sociedad Económica de Guatemala fundada el 17  de mayo de1795 y Profesor de filosofía por 30 años, estimuló en toda una generación de estudiantes de la Universidad de San Carlos el conocimiento del pensamiento de la ilustración que les inspiró a repensar la sociedad decadente de las postrimerías de la colonia y a buscar en la realidad centroamericana el proyecto que debía construirse en los albores de la vida republicana.

Morazán no llegó a la Universidad pero eso no fue obstáculo para que se adentrara en el cautivante mundo de los libros y acertara a responder a la cita de la historia optando por inscribirse en la filosofía del iluminismo que lo encausó en la senda revolucionaria que iniciaron los más aventajados discípulos de Goicoechea.

Prueba fehaciente de su identificación con el pensamiento que guió a la Europa revolucionaria de fines del siglo XVII la encontramos en sus numerosos escritos, en sus acciones de clara marca republicana y en el proyecto político que concibió para hacer de Centro América una nación libre, desarrollada y culta.

Así lo tenemos el 27 de marzo de 1829 demandando la separación del gobierno federal a quienes aun encarnaban el viejo régimen colonial, Mariano Beltranena y el Marqués de Aycinena, de manera de afianzar las estructuras del Estado moderno poniéndose él al frente de semejante obra llevando las ideas revolucionarias que antes habían desarrollado Robespierre, Marat, Voltaire, Montesquieu, Rousseau, Holbach, Helvecio, Diderot y otros y que sirvieron a la burguesía en su triunfo sobre el absolutismo feudal.

También lo encontramos dejando testimonio de su propósito de forjar un estado democrático según la concepción de los iluministas y no procurar el poder para instaurar una dictadura  de corte absolutista cuando en 1838 rechaza a los aristócratas de Guatemala el ofrecimiento de hacerse del poder cesando a las autoridades que fungían en el gobierno.

La identificación de su pensamiento no deja lugar a dudas en el documento que explica las razones de la expulsión del arzobispo Casus y los regulares que conspiraban contra el gobierno. En ese documento expresa: “Cuando la filosofía había roto las cadenas con que fue uncida la Europa muchos siglos al carro de la ignorancia y de la superstición religiosa, los americanos daban las gracias a sus opresores, porque les compraban su libertad a cambio de mortajas usadas y de sandalias rotas. Pero una pequeña ráfaga de aquella luz penetró el mar de Colón y vino a sacarlos de las tinieblas en que se hallaban sepultados; y desde entonces pudieron conocer a sus opresores y descubrir al otro lado del océano la mano del tirano, que había fijado sus tristes destinos, y el primer eslabón de la cadena que arrastraron por más de tres siglos atado al trono de los Borbones y sostenido por los Regulares que venían de España en lugar de soldados, y por los desnaturalizados que entre nosotros, haciendo con ellos causa común, se iniciaban en los misterios del engaño”.

Esta muestra de su pensamiento es toda una declaración de sus ideas avanzadas pero es también una sentencia en proyección histórica para calificar la actuación política de hombres y mujeres posteriores a su tiempo.  Por ejemplo ese pensamiento acusa hoy a quienes se postran frente a los opresores actuales que desde la Casa Blanca y el Departamento de Estado dictan las pautas de gobierno “a cambio de mortajas usadas y sandalias rotas”, sean estos azules o colorados, porque son tristes desnaturalizados que practican los misterios del engaño con una prédica política sin visión ni contenido, sólo con el interés de detentar el poder para beneficiar a un reducido número de individuos pertenecientes al grupo económico de la corriente favorecida con el resultado electoral. Luego las migajas que caen de la mesa sirven para consolar a los activistas que andan de concentración en concentración. Ese pensamiento morazánico señala enérgicamente a los que dieron el golpe de estado el 28 de junio de 2009 y que en la continuación de su proyecto llevan a cabo una sistemática persecución a quienes luchamos por una nueva sociedad.

Aquel histórico documento, que no significó su renuncia al deísmo y los principios cristianos que siempre abrazó, es fuente importante para conocer su pensamiento amplio sobre aspectos diversos de la realidad centroamericana de su tiempo. En él critica la injusticia social y los actos de corrupción, destaca lo grosero de la opulencia en contraste con la miseria, resalta la importancia de la justicia y la equidad y reclama la necesidad que la ciencia y el pensamiento se abran y expandan.

Como puede fácilmente establecerse, esas reflexiones hechas por Morazán en 1828 son fielmente válidas para hacer un análisis de la situación que Honduras vive en el presente. Por ejemplo la injusticia social se expresa en dos millones de personas desempleadas o subempleadas, un salario mínimo que ya no cubre los productos fundamentales de la canasta básica, un 80% de la población, es decir más de cinco millones y medio que vive en la pobreza. Lo anterior contrasta con un crecimiento en la concentración de la riqueza en unos pocos grupos económicos entre los que se destaca el capital transnacional.

Esta concentración de la riqueza la estimula el régimen mediante disposiciones  que castigan al pueblo y favorece a los más ricos. Mientras se reducen  las obligaciones fiscales del sector empresarial, se promulgan leyes como la de Inversión Público-Privada que permite a los empresarios un mayor enriquecimiento a expensas de la explotación de los recursos naturales y la utilización de las fianzas del estado, pero se omite la emisión del decreto que ajuste el salario mínimo a quienes sólo poseen su fuerza de trabajo para sobrevivir.

Datos abundan para referirnos a la corrupción que vacía las ya exiguas arcas del Estado, igualmente para desnudar el contraste entre opulencia y miseria y la inclinación de los órganos operadores de justicia a favor del que tiene influencia.

Morazán pensó construir las bases de un futuro promisorio, pero los conservadores y faltos de patriotismo no tienen interés en las enseñanzas de su ejemplo y sus escritos. No obstante, sus ideas cada día cobran vigencia en un pueblo que ya no retrocederá hasta que se instale la Asamblea Nacional Constituyente; y no como la quieran los explotadores, sino como la exige el soberano: incluyente, democrática, ampliamente participativa.

Sin duda la mejor expresión de la madurez política e ideológica de Morazán la encontramos en las tareas que se proponía alcanzar como gobernante de Centro América. Se trataba de ideas que sí expresaban la visión de sociedad desarrollada e independiente que se proponía construir, con un contenido avanzado,  que habría sido establecer los cimientos de un sistema económico que privilegiaría el aprovechamiento de los recursos existentes e introduciría nuevos rubros siempre que no significara entrega de la soberanía. Ese programa mínimo lo podemos resumir en cinco grandes líneas:

DESTRUIR LAS ESTRUCTURAS ARISTOCRÁTICO-FEUDALES.- Desde la defensa de Comayagua hasta la ofrenda de su vida cuando se la arrebataron sus asesinos el 15 de septiembre de 1842, Morazán mantuvo una firme lucha contra el andamiaje que sostenía los privilegios que la aristocracia había heredado de los 300 años de dominio colonial.

Esa convicción la dejó plasmada en el Manifiesto de David fechado el 16 de julio de 1841 del cual citamos: “Ni el oro del Guayape, ni las perlas del Golfo de Nicoya, volverán a adornar la corona del Marqués de Aycinena; ni el pueblo centroamericano verá más esta señal oprobiosa de su antigua esclavitud; pero si alguna vez brillase en su frente este símbolo de la aristocracia, será el blanco de los tiros del soldado republicano”.

ENFRENTAR Y DERROTAR EL COLONIALISMO INGLÉS.- Si merecían atención las intrigas de los aristócratas que esperaban una oportunidad para reinstaurarse en el poder, no menos importante era la atención que reclamaban los planes de Inglaterra que aspiraba a sustituir a España en el dominio y explotación de Centro América y para lo cual llegó a contar con la complicidad de los sectores que las fuerzas más avanzadas de la Federación habían desplazado.  Al respecto Morazán llegó a expresar: “La independencia que se halla amenazada por el enemigo común, recibirá nuevas garantías y seguridades”.

Siendo presidente de Centro América Morazán denunció la ocupación de Belice y parte de la Costa Atlántica que Inglaterra hacía valiéndose de la inexistente nación misquita desde donde preparaba su plataforma de agresión para ocupar toda Centro América. Pero ahí estuvo Morazán para rechazar mientras pudo tal pretensión.

Sobre tal cuestión el 16 de febrero de 1842 pronunció en La Unión, El Salvador un contundente Manifiesto contra el colonialismo británico en el que advertía el peligro de la ocupación de las capitales de los Estados centroamericanos.

Esa confabulación de ingleses, el clero servil y la aristocracia criolla, sumado a una burguesía que se mostró en extremo débil, dispersa y sin conciencia clara, fue el obstáculo que  persiguió a Morazán impidiéndole cristalizar el proyecto de sociedad avanzada que se había propuesto.

SENTAR LAS BASES PARA TRANSFORMAR LA REALIDAD  DE CENTRO AMERICA, APOSTANDO POR UN DESARROLLO INDEPENDIENTE.-  Morazán fue juramentado como presidente de Centro América el 16 de septiembre de 1830 y no recibió un Estado que transitara por el sendero de la prosperidad. No era solamente que el atraso heredado de la colonia se hiciera sentir en una economía de subsistencia. Era además que los primeros años separados de la Corona española no habían sido empleados siquiera por el gobierno federal para sentar las bases que rompiendo con las estructuras de servidumbre, iniciara un proceso de desarrollo económico que a futuro afirmara la independencia frente al exterior.

Morazán acometió esa empresa a pesar que las acciones contrarrevolucionarias le ocupaban atención y tiempo importante.

En el acto de toma de posesión expreso: “Las relaciones exteriores se conservarán o aumentarán en razón de su utilidad, procurando siempre que el orden interior, y los del sistema hacia su perfecta consolidación, faciliten las que deben tener por resultado el reconocimiento de la independencia, el aumento del comercio, de la riqueza y de la población. Con este interesante fin, nuestras leyes llaman al hombre ilustrado e industrioso, sin examinar su origen ni su religión; el centroamericano lo recibe con sus brazos abiertos y el gobierno lo protege”.

“Los diversos obstáculos que se han opuesto hasta ahora a las miras benéficas de los que han intentado dar a la industria la protección que merece es tiempo ya de removerlos; nada omitiré que se halle en mis facultades para mejorar este ramo interesante y para darle impulso al mismo tiempo que a todo lo que sea de interés general”.

Como se sabrá uno de los sueños más acariciados de Morazán en esta línea fue el proyecto del canal interoceánico a través de Nicaragua, que si bien no cristalizó, si nos evidencia la visión que tenía en cuanto a los aspectos económicos.

IMPULSAR LA EDUCACIÓN PÚBLICA.-  En la misma toma de posesión como Presidente de Centro América expresa con sobrada claridad la comprensión que de la educación tiene y especialmente de la educación pública, sobre ella expresó: “La instrucción pública que proporciona las luces, destruye los errores y prepara el triunfo de la razón y de la libertad, nada omitiré para que se propague bajo los principios que la ley establezca. Por desgracia, hasta ahora, mucha parte de la juventud se ve entregada en manos de la ignorancia y de la superstición”.

Y efectivamente dedicó la atención merecida en consonancia con el propósito de propagar las letras por todos los confines de Centro América, fue así que instituyó la difusión del método lancasteriano por el que Valle había abogado y que tan buenos resultados había dado ya en la Patria de Bolívar.

Ese ejemplo de Morazán nos convoca hoy cuando existe un anteproyecto de Ley General de Educación que vendría a limitar el derecho a la educación pública a niños y jóvenes, al tiempo que favorecería la privatización de este servicio tan fundamental para el pueblo.

Nuevamente Morazán  vuelve “a batallar desde la muerte” como ha dicho el poeta Julio Escoto, para encarar a los falsos e hipócritas que utilizan las necesidades del pueblo para conquistar los votos que les permitan detentar el gobierno, pero que no piensan en serio darle respuestas a los problemas que afligen a los pobres. Nuevamente está altivo con su espada para enfrentar a los golpistas que pretender acabar con las conquistas que el pueblo ha alcanzado durante largos años de dura lucha.

FORTALECER EL ESTADO CENTROAMERICANO.- Como sólido ilustrado dedicó sus conocimientos sobre la teoría del Estado y del Derecho a sentar las bases jurídicas de un Estado centroamericano moderno, en el que las personas conociesen y disfrutasen la libertad, que el gobierno fuese la expresión de la voluntad popular, las autoridades se sometiesen al régimen de las leyes, la justicia sentenciase sin discriminar la posición social del enjuiciado y la actuación de los gobernantes tuviese como el más elevado propósito responder a la confianza del pueblo desarrollando  la obra de gobernar con dedicación y transparencia.

Ese esmero de Morazán por colocar el Estado centroamericano a la altura del modelo que la ilustración estableció fue lanzado por la borda cuando la reacción conservadora se hizo con el poder colocando a Carrera al frente del gobierno.

El mismo Morazán fustigó a esos reaccionarios por la destrucción de los avances que se habían logrado y  lo hizo en los términos siguientes: “Vosotros apoyados en el fanatismo religioso, destruisteis en el Estado de Guatemala las obras que los demócratas consagraron a la libertad, en tanto que los bárbaros las hollaron con su inmunda planta”.

“La profesión de los derechos del pueblo, la ley de la libertad de imprenta, la que suprimió las comunidades religiosas, la que creara la Academia de Ciencias en que se enseñaban los principales ramos del saber humano, repuesta por vosotros con la antigua Universidad de San Carlos, la del habeas corpus, los códigos Livinsgton, adoptados con el mayor éxito, y tantas otras, fueron al momento derogadas por vosotros, y el vacío que dejaran estos instrumentos del patriotismo llenasteis con nombres odiosos, que recordarán al pueblo su antigua esclavitud y sus tiranos”.

El esfuerzo iluminado de Morazán sucumbió ante la embestida de la reacción conservadora. Fue como la suerte de la Europa liberal de principios del siglo XIX negando gran parte de la obra de los ilustrados del siglo XVIII. En Europa la burguesía liberal llegó a considerar un entendimiento con la nobleza feudal para contener el avance de la clase obrera. En Centro América la aristocracia se fundía con el colonialismo inglés para impedir que el pensamiento iluminista del morazanismo cobrara fuerza.

La persecución a sus seguidores después de su asesinato en 1842 fue tenaz. Cabañas enfrentó con decisión la embestida de los conservadores y del Cónsul británico Federico Chatfield, pero la correlación de fuerzas ya le era francamente desventajosa. Muchos a lo largo de Centro América corrieron la suerte que de los Cano nos cuenta Ramón Amaya Amador.


Como la contundencia de los argumentos defendidos por los morazanistas no encontraba contendor capaz de resistirles, el único ardid posible era recurrir al señalamiento de la Santa Inquisición acusándolos de herejía y hechicería.

Sin embargo todo eso no fue suficiente para apagar la llama del pensamiento de Morazán.

Y cuando al principio me referí a la necesidad de rescatar la esencia de su pensamiento es porque los índices de pobreza que destruyen la dignidad humana, la superstición política que oculta la sumisión de los gobernantes a los intereses transnacionales, la corrupción que deslegitima la función del servidor público y el enclaustramiento de la sociedad hondureña por las escasas oportunidades de las personas para realizarse cultural y materialmente, demandan la conjunción del esfuerzo de quienes pensamos en llegar a tener un país en el que venzamos esas barreras que nos colocan en un indigno lugar en el concierto de las naciones. De nuevo Morazán nos llama ahora a combatir a los golpistas y a luchar por una Honduras en la que la riqueza generada por el esfuerzo del hombre y la mujer del campo, de la maquila y de la tienda, sirva para que todas las personas vivan dignamente como seres humanos.

Morazán, inspirado en la filosofía del iluminismo, se proponía vencer a la aristocracia conservadora y reaccionaria y transformar la superestructura jurídica del Estado y las condiciones socioeconómicas.

El momento histórico actual demanda enfrentar a esos grupos económicos que han acrecentado su fortuna a fuerza de condonaciones, exoneraciones fiscales, evasión al erario y sobreexplotación de los trabajadores; a esa casta de políticos que han degenerado tan humana ciencia en sirviente de los acaudalados y de los gobernantes de Estados Unidos. Con este tipo de personas Honduras no alcanzará mejores estadios sino que prolongará  la triste situación que castiga a nuestro pueblo. La esencia del pensamiento de Morazán los señala y reclama la acción de quienes estemos dispuestos a levantar el legado que dictara el 15 de septiembre de 1842.

Esta convocatoria nos llama a amplios sectores: Empresarios dedicados a desarrollar sus negocios honestamente y con sentido humano, profesionales entregados al ejercicio de su saber en beneficio de la colectividad, políticos preocupados en servir al país y no lucrarse de su función,  obreros y campesinos creadores de la riqueza y la juventud ávida de conocimiento.

Por todo lo aquí expresado, Francisco Morazán no es sólo el héroe de nuestra historia, es el referente que cobra vigencia cada vez que pensamos en cambiar nuestra situación, especialmente ahora que debemos revertir un golpe de estado.

Plaza Libertad, El Progreso, Yoro, 3 de octubre de 2010


De la democracia liberal a la refundación de Honduras



Joaquín Baldemar Alvarado, Diario Tiempo,
1 de octubre de 2010



El tema de la refundación de Honduras a través de una Asamblea Nacional Constituyente forzosamente tiene que pasar por una profunda reflexión, en la que los hondureños debemos ver en retrospectiva de dónde venimos, cuál ha sido nuestro recorrido histórico, cuáles han sido los resultados obtenidos y hacia dónde queremos enrumbarnos.

El golpe de Estado del 28 de junio de 2009 debe ser para nosotros un nuevo punto de partida, profundizar en cuáles han sido las consecuencias del rompimiento del orden constitucional en lo económico, político, jurídico, social, cultural y en las relaciones internacionales. En esta consideración debemos de separar las cuestiones coyunturales de las estructurales por supuesto, lo que amerita revisar a profundidad las causas que propiciaron el desenlace o la tragedia del golpe de Estado.


En primer lugar tenemos que revisar lo que sucede actualmente en la sociedad hondureña, parte por parte, sector por sector o integralmente, pero hacerlo para avanzar hacia la refundación del país. Para alcanzar el gran objetivo tienen que estar de por medio los intereses del país sobre los particulares que cada uno de los sectores defiendan y hacerlo pensando en grande, viendo muy alto y mirando lejos, porque diciéndolo de una manera franca los verdaderos enemigos de Honduras son la pobreza, la ignorancia, las enfermedades, el desempleo, la corrupción, la inseguridad ciudadana, la injusticia, la impunidad y la incultura producto de un sistema antinacional, oligárquico, explotador y entreguista. Por todo lo anterior se debe de replantear el camino para que esos problemas desaparezcan y la sociedad hondureña sea más justa, más equitativa, más coherente, más prospera y respetada, donde realmente lo que importe sea el ser humano y no simplemente un símbolo monetario de éxito.


Para darle una interpretación al modelo de democracia en que hemos vivido la podemos definir como una democracia liberal, rectorada por períodos de gobiernos nacionalistas y liberales, o sea por un solo partido conservador, con una ala liberal y otra nacional, y que ambas han correspondido a los intereses de la oligarquía y de la inversión extranjera.


Para los clásicos del liberalismo, este modelo político se fundamenta en la “democracia liberal” que es una forma de gobierno que se fundamenta en una democracia representativa donde -supuestamente- la autoridad de los representantes electos está sujeta –teóricamente- al Estado de Derecho y normalmente regida por una Constitución que regula la protección de derechos y libertades individuales y colectivas, instituyendo restricciones tanto de los lideres como el accionar de la voluntad de determinada mayoría.


Las libertades y derechos que garantizan las constituciones liberales, entre las más importantes son: el derecho a un libre proceso, a la propiedad privada, la igualdad ante la ley, a la intimidad, asimismo la libertad de expresión, de pensamiento, asociación y culto. En la democracia liberal esos derechos pueden regularse bien constitucionalmente o mediante una ley. En esto juegan un papel importante organizaciones de la sociedad civil, bien para administrar o reforzar estos derechos. Con el golpe de Estado todo esto desapareció y se instauró la dictadura encabezada por Roberto Micheletti y su cohorte.


Las democracias liberales progresistas o reformistas se caracterizan por ser tolerantes y pluralistas, las ideas sociales y políticas contrapuestas al liberalismo, incluyendo las más radicales pueden coexistir y rivalizar por el poder político, siempre que se respeten las reglas de la democracia liberal.
Así pues el término liberal dentro del contexto de la democracia liberal, no significa que el gobierno de una democracia de este tipo tenga que seguir estrictamente la ideología política del liberalismo porque el concepto puro de “democracia liberal” implica abrirse liberalmente a las nuevas corrientes que nacen y se derivan del liberalismo político, como sería -por vía de ejemplo- el liberalismo social progresista, colindante con la social democracia y el socialismo democrático y revolucionario, este último modelo es el que se está ensayando en algunos países de Suramérica.


También hay otras variables dentro de la democracia liberal, hay democracias liberales de facto, de representación plural y proporcional, presidencialista y parlamentaria Dentro de las conveniencias e inconveniencias que presenta la democracia liberal, algunos teóricos liberales argumentan que la “democracia liberal” no acepta la voluntad de las mayorías (a excepción cuando es decisión de representantes). La “libertad” de la voluntad de la mayoría la restringe la constitución o leyes que la preceden. Por otro lado el poder es realmente ostentado por un grupo reducido de representantes (diputados, magistrados, fiscales, presidente, vicepresidente, jefes militares) que no son representativos a los intereses de la democracia participativa.


Resumiendo, podemos afirmar que la llamada “democracia liberal” no es más que la oligarquía disfrazada, de ahí la necesidad de una democracia real, fundamentada en la consulta directa y popular, que es ni más ni menos lo que propuso Manuel Zelaya Rosales a través de una solicitud al pueblo hondureño con la aprobación de la cuarta urna y que el pueblo decidiera a través de ella la ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE, este hecho por si mismo, constituía un ejercicio de democracia real o directa. Hoy día Porfirio Lobo Sosa, golpista de cepa, está de acuerdo en hablar de la Constituyente, pregunta obligada: ¿era necesario dar un golpe de Estado, era necesario romper el orden constitucional, era necesaria la quiebra del país, era necesario llenarnos de vergüenza ante los países hermanos, eran necesarios los mártires? Por eso dicen por ahí que es mejor aprender de los desaciertos ajenos que de nuestros propios aciertos.


Parte II

Si hacemos un somero recuento histórico de los acontecimientos que han contribuido a nuestra deteriorada situación podemos decir que Honduras es uno de los países que ha sufrido más golpes de Estado, violaciones a la Constitución incontables, tanto en periodos de gobiernos nacionalistas, liberales y militares. Un gobierno militar precisamente nos puso en la picota pública internacional con un soborno bananero de 2.5 millones de dólares que costó la cabeza de Oswaldo López Arellano y de Abraham Bennaton Ramos su Ministro de Economía, “ejecutor técnico” de la operación.


En nuestra vergonzosa trayectoria ha habido otros tantos escándalos, que se han dado de gobierno en gobierno, ahí están la quiebra de Cobana, Conadi (Miguel Facussé de por medio) los pasaportazos de Rosuco, (con la Virgen de cómplice) los lechazos, lapizazos, electrocutazos (en la ENEE es vieja historia) gasolinazos, el petrolazo (con Callejas como actor principal) la quiebra de bancos y aseguradoras (Carlos Flores protegió los bancos con dinero del pueblo, cómplice nato) el estadiazo, con los Juegos centroamericanos en San Pedro Sula (con Chombo Sandoval en primera línea de corrupción) y dejando atrás otra gama de actos de corrupción, rematamos con el negocio del siglo XXI que han ejecutado desde el Congreso Nacional con las contratas o concesiones de los ríos extendidas a personajes reconocidos como Freddy Nasser, Michael Hawit, Miguel Facussé y otras ramificaciones que han prestado su nombre para manejar dichos negocios.


Pregúntese amable lector si algún personaje de los que se han involucrado en semejantes actos ha pagado los delitos cometidos, ninguno de ellos ¿y la Constitución dónde está? ¿Y las leyes? ¿Y la Corte Suprema? ¿Y los juzgados? Muy bien gracias.

Ubicándonos en el momento actual y enfatizando en que el problema de Honduras es estructural, nadie puede negar que el deterioro y posible colapso de su economía se aceleró con el golpe de Estado. Antes del golpe ya estábamos sufriendo los efectos de la crisis económica de EE.UU. y mundial, luego se da el golpe de Estado, con el asalto a las arcas nacionales en miles de millones de lempiras por parte de los golpistas, sin crédito internacional, etc... Hoy día tenemos una realidad caótica, confusa, pesimista, con una crisis profunda; que la educación está en franco estancamiento, que la justicia y la ley están corrompidas, que la pobreza se está convirtiendo en miseria, todo lo anterior son indicadores elocuentes de que la actual Constitución política perdió vigencia y que no ha servido para resolver problemas sino para agrandarlos, se anquilosó con los viejos códigos y normas, es algo así como que quedó atrapada en el tiempo pasado para ventaja y conveniencia de los que históricamente se han beneficiado del poder. Hay personas que dicen que con la Constitución no se va al mercado, si seguimos con la actual, no se podrá ir al mercado ni a ninguna otra parte.


En si el problema de refundar la República no es una controversia entre la realidad y una oferta política electorera, sino una propuesta de contenido existencial y de implicaciones lógicas, por tanto no es una ficción sino una aspiración concreta, concebida, constatada y avalada por 1.300,000 hondureños

Es necesario también decir que necesitamos una Constitución que indique un rumbo con énfasis en la educación, el derecho a la educación -han dicho especialistas- es comparable al derecho a respirar. Carlos Fuentes –escritor mexicano-ha expresado que la razón primera de la pobreza y la desigualdad es la ausencia de educación, que la educación es el camino más seguro hacia el progreso, que la educación es la base del saber, el saber la base de la información y la información la base del desarrollo y también gracias a la educación podemos distinguir en los ámbitos públicos y privado el oro de la verdad del cobre de la mentira. No se puede engañar a una persona educada y por ello la educación se identifica con la libertad, la democracia y el progreso y también con la capacidad crítica de reconocer los valores, los nuestros y los de los demás.


Si hablamos de muchos de los líderes de Honduras nos daremos cuenta que muchos de ellos han sido hombres sin educación, algunos que -sin desear ofender las bestias porque son útiles al hombre- caen en esa categoría, no sabemos en cuánto tiempo podrán ser frenadas en sus impulsos primitivos. Es cierto que hay una crisis profunda, financiera, económica y política, pero detrás de esa crisis palpita una crisis mayor y de más trascendencia: la de liderazgo. Los políticos frente a un pueblo cansado de tanta ineficiencia política, de corrupción, atracado a diario por cobradores de impuestos, por cobradores de servicios públicos, soportando problemas que jamás resuelven, tienen ya menos credibilidad que los agiotistas prestamistas.


¿Cómo pretende la clase política de Honduras que les respetemos y atendamos sus órdenes o directrices cuando muchos de ellos además de destilar arrogancia y ser militantes activos de la corrupción, demuestran cada día más torpeza e incapacidad? Desprestigiados y sin moral alguna para ser líderes sólo les es posible sostenerse en su lamentable y precario sistema político porque tienen las bayonetas y los fusiles de su lado. ¿Se le puede llamar a esto democracia?. Estos políticos actuales, totalmente divorciados del pueblo, arrogantes, despilfarradores de lo ajeno, deficientes e inútiles, son el problema, no la solución y la dialéctica nos dice que es imposible que del mismo problema pueda surgir la solución.


La rebelión de los hombres de bien, de los injustamente proscritos y de los seres libres puede todavía triunfar y alumbrar un mundo mejor, a pesar de que los enormes recursos de los depredadores los hacen parecer invencibles. Pero es necesario primero crear ciudadanos en masa, legiones de seres libres, educarlos y conducirlos a estar dispuestos a asumir responsabilidades, a crear y recuperar costumbres y valores democráticos olvidados, a debatir, discernir y plantarse cara a cara como lo ha hecho el pueblo en Resistencia frente a sus enemigos, a enfrentar a los dominadores ilegítimos y sustituirlos por estructuras de poder populares diseñadas para que florezca la ciudadanía basada en la autogestión y el auto gobierno.


Si no partimos de este punto va a ser difícil ponernos de acuerdo para corregir lo que haya que cambiar, tenemos que dimensionar un gran consenso social y político sobre el futuro que queremos para nuestro país, cobijados en el manto de una nueva Constitución, ésta deberá integrar la diversidad de pensamientos. La definición de ese futuro deseado debe tener un claro anclaje en nuestra realidad social y no en modelos teóricos inaplicables. La reformulación constitucional debe incluir, además de otorgar prioridad a la educación, a la cultura, la ciencia y la tecnología, es garantizar que los esquemas de seguridad social tengan cobertura universal.




http://www.tiempo.hn/web2/noticias/84-editorialesotros/23459--de-la-democracia-liberal-a-la-refundacion-de-honduras.html


El Presidente derrocado y el Presidente desesperado

voselsoberano.com | Domingo 03 de Octubre de 2010



Alfredo Haces, Diatio Tiempo, 2 de octubre de 2010


Tras la invitación del presidente de la República, Porfirio Lobo Sosa, al Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) para dialogar sobre la Asamblea Nacional Constituyente y otros asuntos de interés, este lunes podrían comenzar los acercamientos en Casa Presidencial.


A 15 meses de haberse registrado el golpe de Estado en Honduras y el primero en el mundo del Siglo XXI, ha sido un tiempo de caos político, económico y social en la sociedad, donde ocho millones de personas se han quedado “aisladas” por la comunidad internacional y su imagen luce sucia y demacrada después de esa vergüenza nacional.


Ese “domingo negro” del 28 de junio del 2009 en que fue derrocado el presidente constitucional José Manuel Zelaya Rosales, se mantiene latente en el sentimiento y pensamiento de un noble pueblo, que no claudicará jamás mientras no haya justicia y equidad.


En nueve meses de gobierno nacionalista, el Gabinete ha pasado más en estrategias, planificaciones, solicitudes, peticiones, negociaciones nacionales e internacionales, sin obtener resultados.


Mientras tanto, un grupo de “golpistas”, autores de ese flagelo político, económico y social, han desaparecido. Otros, lamentable y descaradamente, hasta ocupan puestos claves en la burocracia gubernamental.


En ese marco se produce el llamado a dialogar del presidente Lobo Sosa. Esto sucede porque el mandatario y el mismo pueblo consciente saben que el regreso de Zelaya Rosales es una necesidad política y una salida a la crisis del país, que abriría la posibilidad de ser parte nuevamente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y con ello se accedería a más créditos, donaciones y asistencia de terceros países.


Son admirables las expresiones de Lobo Sosa al señalar que no teme que lo enjuicien ni que lo saquen en pijama por llamar al diálogo sobre una Asamblea Nacional Constituyente.
Pero está claro que el ex presidente Zelaya Rosales, residente en la República Dominicana, no puede confiarse de estas invitaciones “obligadas” y no voluntarias, pues responden a intereses particulares.


Su respuesta como coordinador general del FNRP es contundente al expresar que "es inaceptable sentarnos en una mesa de diálogo bajo el chantaje y la represión". Además de señalar que no cree en dicha invitación donde lo único que buscan es legitimarse utilizando este tipo de trampas “cazabobos”.


De acuerdo a estas posiciones encontradas de un ex presidente derrocado, exiliado y desconfiado y un presidente desesperado en el poder pareciera que habrá que esperar un buen “rato” antes de que asome cualquier posibilidad de acuerdo.


Además, el pueblo espera primero la llegada al país de Zelaya Rosales, más que cualquier invitación “diplomática” de los que están en el poder y son partícipes de la actual crisis por haberse confabulado directa o indirectamente con los autores del golpe de Estado.


Y es necesario decir que este tipo de invitaciones siempre llevan un sello extranjero, y vienen escritas en inglés.

http://www.tiempo.hn/web2/noticias/84-editorialesotros/23499-el-presidente-derrocado-y-el-presidente-desesperado.html



Francisco Morazán: nuestro paradigma

voselsoberano.com | Domingo 03 de Octubre de 2010



Gustavo Zelaya

A 218 años del nacimiento de Francisco Morazán la intransigencia conservadora sigue atropellando su herencia. La cintura de América continúa parcelada y es por ello que la vigencia del ideal morazánico no se agota ni ha podido ser liquidado por los que gobiernan Honduras y a otros países vecinos. Algunas de las propuestas principales de Morazán tenían como eje la idea del federalismo que provocó diversas reacciones.

La independencia tomó por sorpresa a las provincias centroamericanas y el proyecto unionista generó adhesiones y aversiones. Algo importante en aquél momento (1821-1842) es que, al pretender implantar el federalismo, se suscitaron rechazos hacia el rol hegemónico de Guatemala durante la colonia y en pleno proceso emancipador. Las provincias recelaban de la metrópoli regional por su poder económico y político, por otro lado, la oligarquía desconfiaba también del sistema federal. Los grupos más avanzados, representados en su momento por los liberales, pudieron saber que la única forma estatal que podía asegurar su dominación política era el que proponía Morazán y sus seguidores. Para ello habían varias razones: debido a la persistencia del colonialismo la adopción de un sistema central encarnaba reconocer el predominio de Guatemala; significaba también claudicar frente a la oligarquía colonial y dejar de lado los intereses de los grupos independentistas liberales; en esa circunstancia histórica se estaba gestando la formación de los Estados nacionales modernos en casi toda Nuestra Am[erica y los que parecían representar la naciente burguesía era muy débiles para imponer su dominio y romper el orden colonial, por ello adoptaron el sistema federal por dos motivos fundamentales: mantener la unidad y sacar al istmo del atraso colonial.

El sistema federal fue pensado como el instrumento político que haría posible la unidad centroamericana y como garante de la soberanía frente a otros Estados. Sin embargo, la fragilidad material y la inestabilidad se expresaban en el dominio inglés en Belice, en las amenazas sobre la Mosquitia, en la pérdida de Chiapas, en una actividad económica desarrollada alrededor de regiones centrales. Todo ello dificultó para que la nueva élite liberal pudiera ejercer un poder incuestionado, por su debilidad económica y política no pudo combatir a la oposición conservadora, sobre todo enfrentar la reacción encabezada por las “Familias” de Guatemala y el representante de la iglesia católica, el arzobispo Ramón Casaus y Torres.

El proyecto liberador se propuso forjar los fundamentos institucionales y políticos con la emisión de leyes avanzadas en la Asamblea Nacional Constituyente de 1823. Ello se convirtió en una derrota momentánea de la oligarquía al reiniciar el proyecto federal dirigido por Morazán y con el impulso de reformas que buscaban democratizar la actividad política, la abolición de la esclavitud, la libertad de imprenta, el reconocimiento de los derechos del hombre, la prohibición de portar títulos de nobleza y de los privilegios opuestos al principio de igualdad ciudadana, se fortalecieron los municipios, se decretó colonizar las tierras incultas, se planeó la construcción de puertos y del canal interoceánico en Nicaragua, se reformó la educación y el sistema de sueldos en el ejército, otorgados ya no por motivaciones raciales sino por el rango y el arma.

Este intento unionista enfrentó otros problemas. Tanto Morazán como el grupo liberal que lo respaldaba querían crear un aparato político que contrarrestara las tendencias separatistas, ese aparato estatal tendría que ejercer el poder central, organizar un sistema de finanzas públicas y capacitar a una burocracia en las nuevas funciones poscoloniales. Diversos motivos se conjuntaron para impedir el cumplimiento de esas exigencias. Por ejemplo, las convulsiones políticas dieron paso a la inestabilidad administrativa y ello provocó improvisación en los funcionarios; no se desecharon los favoritismos y el clientelismo político arrastrado desde la colonia tenía cierta vigencia; las finanzas del Estado crecían lentamente mientras que la burocracia aumentaba en el sistema, cuestión que daba lugar a que algunos funcionarios federales no recibieran sueldos hasta por diez meses. Además, el proceso independentista de 1821 no fue un resultado de guerras anticoloniales sino que fue producto de maniobras políticas y de actuaciones interesadas de las provincias, fue casi un procedimiento burocrático. Entre otras cosas, eso imposibilitó la organización de un ejército nacional que funcionara como el cuerpo armado del nuevo Estado.

Una de las tareas que emprendió Morazán, ese “genio poderoso”, según José Martí, fue la creación de la fuerza armada que garantizara el orden interno y la defensa de la soberanía de la federación frente a las amenazas del imperialismo inglés y de la reacción colonial heredera de España. Para ello contó con una base inicial que fue el Ejército Aliado Protector de la Ley, nutrido mayormente por salvadoreños y con algunos miembros de las demás provincias. Su disciplina y ciertos aspectos propios de un ejército profesional, fueron logrados por la participación de militares extranjeros como los franceses Nicolás Raoul, muy cercano a Napoleón Bonaparte e Isidoro Saget, En el momento en que Morazán está intentándolo estalló la guerra civil de 1826, provocando el surgimiento de los ejércitos locales dirigidos por caudillos regionales.

LA REACCION CONSERVADORA

Los grupos conservadores de la época de Morazán, al igual que la ultraderecha que planeó y ejecutó el golpe de estado del 28 d junio de 2010, manipularon sectores sociales con el uso de consignas que tocaban la tradición popular y manipulaban la ignorancia política de esos grupos, arrastraron tras de sí a la iglesia, los terratenientes, a los antiguos funcionarios coloniales y caudillos locales vociferando “Viva la religión” y “muerte a los extranjeros”. Toda esa oposición se concentró sobre todo en sectores pobres y en la aristocracia afincada en Guatemala, en “Las Familias” Beltranena, Aycinena, Lara, Pavón, Marticorena, Irisarri y Matheu, todos ellos miembros del Real Consulado de Comercio de Guatemala y en donde se aglutinaba la oligarquía fanática católica y antimorazanista. Esta oposición se sintió afectada por ciertas medidas del gobierno federal como la organización de cementerios fuera de los poblados porque atentaba contra viejas costumbres; se promulgó la ley del matrimonio civil y el divorcio que generó el rechazo de la iglesia y de la oligarquía de la época; la abolición de los diezmos, la libertad de cultos y la enseñanza laica, se constituyeron en amenazas contra los privilegios. A ello se puede agregar la permanencia en el poder de pensadores y políticos liberales como Mariano Gálvez y Pedro Molina, que representaban el pensamiento avanzado del siglo XIX.

La política agraria intentó constituir un monopolio federal sobre el cultivo de tabaco reglamentando cuáles serían las zonas de siembra, esto provocó más descontento en los propietarios de pequeñas fincas, cuestión que aumentó cuando se establecieron planes de colonización rural por medio de inmigrantes extranjeros, considerado como un factor modernizante. Estas medidas fueron aprovechadas por los terratenientes y ganaderos para poner a su favor a los campesinos afectados. Estos grupos controlaron los municipios y los ejércitos locales, consolidaron su poderío y se levantaron contra la federación. Exigieron la abolición de la política agraria liberal y aparecieron reclamaciones otras impregnadas de la religión y la política oligárquica, demandaron el regreso del arzobispo Casaus, la cancelación de los nuevos códigos y de las leyes federales.

En el fracaso del proyecto morazanista participaron no sólo el atraso material y la incultura política de la oligarquía y de la jerarquía católica, la estrechez del momento, el caudillismo localista, la conspiración constante de antiguos funcionarios coloniales, también fue importante la situación económica, social, cultural, política, ideológica de Centro América, tan rudimentaria todavía y tan distante de la propuesta avanzada de Francisco Morazán. Es importante tener bien claro que esa aspiración unionista no era otra utopía más, otro sueño de una mente privilegiada, sino que se fundamentaba en la situación de atraso existente y en las condiciones miserables en que vivían amplias masas de la población rural y urbana.

Tomando en cuenta las distancias históricas, muchos de los cambios pensados en aquel momento siguen pendientes y ahora se ve claramente que para efectuarlos no se puede contar con aquel andamiaje ideológico, propio del liberalismo clásico, ni con las nuevas versiones de esa teoría. Parece que se requiere más bien una ideología socialista que se apoye en la organización popular, que haga del concepto integración algo no solo presente en el discurso en los momentos en que las diferencias entre países ricos y pobres se ensanchan. Ese ideal unionista, integrador, a que aspiraba Francisco Morazán sigue a la espera de realizarse al igual que las propuestas de Simón Bolívar y de José Martí. Esa aspiración de construir Nuestra América sigue amenazada por la servil ultraderecha latinoamericana tramando golpes de estado, dispuesta a seguir puntualmente los mandatos imperiales que han atentado y atentan contra los intentos de erigir una sociedad más justa, equitativa y realmente democrática que vaya más allá del neoliberalismo.

2 de octubre de 2010




Mario Casasús: “Honduras retoma importancia después del intento de golpe de Estado en Ecuador”
Domingo, 03 Octubre 2010
Ida Garberi

Mario Casasús
“Cinta central, América angostura/Invasores llenaron tu morada/Y te partieron como fruta muerta/mientras se despedaza tu estandarte/Alta es la noche y Morazán vigila”. Pablo Neruda
“En Honduras están tratando llevar a la práctica una absolución y ‘democracia tutelada’ igual que en Chile, después del régimen de Pinochet; imponiendo una amnistía para los crímenes de lesa humanidad cometidos por los represores y para los imputados de ‘sedición’, cuando en realidad son las víctimas, por ejemplo, el caso de la profesora Agustina Flores -acusada de sedición y daños a la propiedad del Estado-, el Ministerio Público le pide a la profesora Agustina Flores que se declare culpable después de haber sido salvajemente golpeada, detenida sin razón alguna, frente a la Embajada de Brasil -el 22 de septiembre de 2009- y torturada en el Centro de Readaptación Femenina de Támara. La amnistía es una imposición para las víctimas y un beneficio para los victimarios, así el régimen de Lobo dirá que aquí no pasó nada”, declara Mario Casasús en entrevista con Defensoresenlinea.com.

“La amnistía en Honduras para la cúpula militar, mandos medios y soldados rasos no tiene valor internacional, los represores hondureños copiaron el trabajo del dictador Pinochet en muchos sentidos, podemos recordar la creación de la figura del ‘Legislador vitalicio’ para Micheletti. El nombramiento de Micheletti es totalmente ilegal, como su presunta inmunidad diplomática. Pinochet necesitaba la inmunidad porque quería ir a tomar una taza de té a Londres con su amiga Margaret Thatcher en The Clinic; Micheletti, un dictador bananero, no aspira a viajar hasta Inglaterra, sería demasiado para él, en el mejor de los casos iría de Santiago de Chile a México DF, para visitar a sus amigos Sebastián Piñera y Felipe Calderón” ironiza el periodista Casasús, recién incorporado al equipo de colaboradores de Defensoresenlinea.com.

“Chile fue el segundo país de la región que reconoció el régimen de facto de Porfirio Lobo, después del espurio Felipe Calderón de México, un guiñol de los yanquis, la trilogía de títeres de Norte, Sur y Centroamérica, la conforman: Lobo, Calderón y Piñera”.

“En el Caso Pinochet, los abogados de Derechos Humanos lograron obtener la extradición, acusando al dictador de crímenes de lesa humanidad, a pesar de la Ley de Amnistía decretada por Pinochet. Al tirano chileno no lo juzgó la Corte Interamericana de la OEA -que no tiene ninguna posibilidad de medidas coercitivas, mucho menos voluntad política-, tampoco fue  la Corte Internacional de La Haya, la querella se presentó ante la Audiencia Nacional de España, la parte acusadora fue la Fundación Presidente Salvador Allende (cofundada por el abogado español Juan Garcés), todos sabemos el resultado del Juicio del Siglo, que bien pudo ser la condena perpetua para Pinochet, pero Londres no es Nuremberg y no sabíamos el papel que jugaría José Miguel Insulza”.

“El Juez Baltazar Garzón logró conseguir que la Cámara de los Lores en Inglaterra permitiera la extradición de Pinochet a Madrid –poco importaba que España era gobernada por el fascista de Aznar-. Aquí entra en escena José Miguel Insulza, entonces Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, durante el gobierno de Eduardo Frei; Insulza, otro político sin escrúpulos, interrumpió la petición de extradición apelando ‘razones humanitarias’, para un viejo asesino que nunca demostró un ápice de piedad.  José Miguel Insulza logró bloquear la extradición, con la promesa de que Pinochet sería juzgado en Chile, lo que nunca sucedió, y permitió que el dictador muriera tranquilamente en su cama, el 10 de diciembre de 2006, irónicamente, el mismo día dedicado a los derechos humanos por las Naciones Unidas”, apunta Mario Casasús a Defensoresenlinea.com.

“Por eso Insulza fue elegido -otra vez- para rescatar a un dictador –ahora con el apellido Micheletti-, como Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), sólo sirvió para lavar la cara de los golpistas hondureños y blanquear la represión feroz y asesinatos selectivos. Después de la reciente misión de la OEA en Tegucigalpa, el mismísimo Insulza pidió una votación para admitir nuevamente al Estado de Honduras, sin dar tiempo de leer los resultados de la visita de los Embajadores in situ. ¿Cuándo vimos a los delegados de la OEA ir a verificar las denuncias de la militarización del Bajo Aguán o las violaciones de los derechos humanos cometidas por los asesinos a sueldo de Miguel Facussé en Zacate Grande?, ¿cuándo los funcionarios de la OEA verificaron las denuncias sobre la presencia de paramilitares colombianos y de los agentes del inteligencia yanquis e israelíes que están persiguiendo a los campesinos del Bajo Aguán?”, pregunta Mario Casasús.

“Durante la famosa farsa del Diálogo de Guaymuras-San José, en presencia de la delegación de la OEA, los militares reprimieron brutalmente una manifestación pacífica del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP),  debajo de las ventanas del hotel donde tenía lugar la reunión y ¡ninguno de los delegados  de la OEA se molestó en mirar lo que estaba pasando afuera! Al parecer Insulza tiene la misión de silenciar todo lo que ocurre en Honduras y dejar en la impunidad todos los crímenes de lesa humanidad cometidos por el duopolio Micheletti-Romeo Vázquez, igual que en el Caso Pinochet, Insulza hace el trabajo sucio del imperialismo norteamericano”.

“Precisamente por esta razón, ante la falta de observadores de la OEA, en el COFADEH invitamos a todos aquellos que tienen una conciencia honesta a conocer la situación real de Honduras, para seguir gritando la verdad, denunciando las violaciones de los derechos humanos y ayudar en la difusión del trabajo de la Comisión de Verdad -la constituida por la Plataforma de los Derechos Humanos-, para que se haga Justicia. Debemos crear redes de solidaridad para obtener el rechazo total al actual gobierno espurio del Lobo, que los diplomáticos de la dictadura hondureña no sean bienvenidos en UNASUR, ni en la OEA, mucho menos en la Cumbre Iberoamericana a realizarse en la Argentina, como ocurrió en la 65 Asamblea de la ONU. No podemos permanecer en silencio frente a toda la violencia del terrorismo de Estado, el silencio nos haría cómplices del régimen de facto de Porfirio Lobo Sosa, insisto, el Lobo es un títere de la Base Palmerola de los Estados Unidos de Norteamérica en Honduras”.

“Todavía se puede revertir el golpe de Estado en Honduras mediante una Asamblea Nacional Constituyente, pero no con la propuesta de la dictadura de Lobo, sino con las ideas planteadas desde las organizaciones populares en Resistencia, la señora sociedad civil y el pueblo. Anoche fuimos testigos del frustrado golpe de Estado en Ecuador, lo que vuelve a poner las cosas en su lugar: Honduras es el laboratorio de las nuevas modalidades de golpes de Estado, con elecciones, cerco mediático y aparato burocrático de Ministerio de los ‘derechos humanos’, todo incluido; Honduras retoma importancia después del intento de golpe de Estado en Ecuador. Con la asonada de la Policía Nacional de Ecuador y el secuestro que sufrió el Presidente Rafael Correa, recordamos las horas previas al 28 de junio de 2009 en Tegucigalpa y el secuestro-exilio del Presidente Zelaya con su respectiva escala en Palmerola. Debemos estar atentos a los acontecimientos en Quito, fue un intento y nada -ni nadie- nos garantiza que no lo volverán a intentar –ni siquiera la OEA, Insulza al principio lo calificó de ‘indisciplina de algunos policías’, pero ahí se veía una orquestación perfecta y se percibía una atmósfera de ausencia de órdenes-, en Honduras lograron dar el golpe y sostenerlo gracias a la Base Militar de los Estados Unidos en Palmerola (Departamento de Comayagua); en Quito los norteamericanos no quitarán al Presidente Rafael Correa, no pasarán”, así finaliza la conversación de Mario Casasús con Defensoresenlinea.com.

El Heraldo no se niega...
x El Chele atrevido ::
4/10/2010
Cuando los socios del “Ñoño” hondureño ejecutaron el golpe de estado no contaron, como en Ecuador de hoy, con el pueblo

TEGUCIGALPA / 2010-09-30 / Con el titulo “Hondureños hacen bromas sobre crisis en Ecuador” el diario del señor Jorge Canahuati, acusado por la Resistencia de ser golpista intelectual junto con la logia fascista hondureña, creía que también en Ecuador se diera un golpe de estado militar.

Por eso comenzó a reproducir durante este jueves diferentes comentarios lo que llamaron “chistes y bromas” sobre el intento golpista en Ecuador. Los periodistas sabemos perfectamente que son “fuentes” inventadas en la guerra psicológica.

Pero ante el rescate del presidente Correa y la actuación del ejército, alrededor a las 8 p.m., hora local hondureña, el enlace volvió “inactivo” y solo leía: “El módulo requerido País no ha podido ser encontrado”. Un colega recibió la orden y tarea del portal de El Heraldo de “bajar los chistes” por que “el amigo de Chávez en Quito regresó al poder” ¡Que Cagadal!, como se expresa el hondureño.

El señor Canahuati no solamente es acusado de golpista. Fiel el anticomunismo y toda reforma social, fue colocado por sus colegas de Washington Post, El Mercurio o El Tiempo a un puesto en la máxima dirección del SIP, Sociedad Interamericana de Prensa. El gordito Canahuati, tan feliz, casi se transformó como el “Ñoño”, el gordito en el querido programa Chavo el 8.

Pero no tiene nada de “Ñoño”, me dice un amigo. Al contrario. Ha llevado a cabo una sistemática campaña contra el EMO, el hindú que es más “catracho” que cualquier hondureño. Lo acusa de ser un agente terrorista secreto que esta detrás las inmensas movilizaciones de centenares de miles de hombres y mujeres de la Resistencia Popular y por ende debería ser deportado a India donde no nació sino en Surinam en Suramérica. Pero vive en Honduras en los últimos 35 años y tiene 10 hijos y una de las hijas es estudiante de derecho y por eso EMO siente un amor especial para defender la UNAH contra la guerra de los sectores que quieren vender la UNAH y acabar con todo lo que huele “público”.

A propósito chistes y bromas

Cuando los socios del “Ñoño” hondureño ejecutaron el golpe de estado no contaron, como en Ecuador de hoy, con el pueblo. El colega de El Heraldo en Bogota, El Tiempo, hizo una crónica con mucha soberbia diciendo que por fin se fue el “enano” Chávez del poder, derrocado por el “Bravo Pueblo” venezolano. Y eso es lo único de verdad, por que el Bravo Pueblo, convertidos en millones, se enfrentó con los golpistas y restituyó su presidente en el poder 47 horas más tarde. Pero ya se había frito el titulo y el contenido en El Tiempo.

Esa crónica le dio al embajador venezolano en Bogota, Roy Chaderton, la oportunidad de expresar en una rueda de prensa el 13 de abril de 2002, que “Algunos empezaron a bailar antes que la orquesta había llegado”.

¿Será que por eso el “Ñoño” bajó los “chistes” de su diario este jueves en donde el pueblo ecuatoriano sí bailó con su presidente que no llegó con la orquesta pero si, sabia tanto bailar como cantar junto con el pueblo?