Jueves, 17 de Diciembre de 2009 23:03 |
| La bancada del Partido Nacional apoyará la disolución del convenio denominado Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) a petición del presidente interino, Roberto Micheletti, quien pidió formalmente al Poder Legislativo que el tratado sea denunciado, como primer paso para exterminarlo. La denuncia de este tipo de convenios, que en pocos meses representó para Honduras ayuda por parte de Venezuela en el orden de los 1,500 millones de lempiras, requiere de las dos terceras partes de los diputados, para lo cual es indispensable el concurso de los nacionalistas.
Lobo Sosa expresó durante una ceremonia policial en El Ocotal, Francisco Morazán, que la ALBA se aprobó en un gobierno liberal y si ellos lo quieren retirar, en lo personal no puede interponer ningún obstáculo.
“Lo importante es entender qué relación podemos tener con cualquier país del mundo, pero ningún acuerdo debe significar un compromiso o sumisión a otro país”, manifestó el presidente electo.
Sobre la posibilidad de que en su gobierno se replantee el tema de la ALBA, Lobo Sosa respondió contundentemente que no está dentro de sus prioridades, aunque sí contempla una buena relación con todos los países del mundo.
NO A COMPROMISOS MILITARES Añadió que dentro de su gestión no contempla ningún acuerdo o compromiso de tipo militar con ningún país.
Sobre el llamado constante que ha hecho a Micheletti para que renuncie de su puesto con el fin de que la comunidad internacional apoye su gobierno que inicia el 27 de enero, Lobo Sosa respondió que éste “tiene muy buena voluntad y lo que pasa es que debe arreglar algunos asuntos y está avanzando con el gobierno de la reconciliación”.
“Hay que seguir trabajando y yo espero que haga eco de lo que siempre ha dicho que primero está el interés de la nación y muy por debajo el interés personal”, señaló.
TPS Sobre la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) que vence en junio del próximo año y del cual dependen unos 72,000 hondureños, Porfirio Lobo Sosa dijo que para lograr la prórroga es necesario que las relaciones con Estados Unidos se normalicen lo más pronto posible. “En enero se comienzan las negociaciones para el TPS y entonces hay que estar en paz con Estados Unidos para tener éxito”.
ADEMAS Lobo Sosa dijo que tienen informes que el derrocado presidente Manuel Zelaya Rosales, está gestionando su salida de la embajada de Brasil y varios países también están mediando, pero la dificultad que hay es que no ha llegado a un acuerdo sobre las condiciones en que debe abandonar al país.
| Jueves, 17 de Diciembre de 2009 22:50 |
| La Policía Nacional regaló a cada uno de los presidentes de los tres poderes del Estado, una moderna pistola Prieto Beretta nueve milímetros, en una ceremonia donde abundaron los ascensos de oficiales celebrada en las afueras de la capital.
En efecto, el mandatario provisional Roberto Michelletti, y los titulares del Congreso Nacional, José Alfredo Saavedra; y de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Alberto Rivera, en lugar de condecoraciones o diplomas fueron favorecidos con una moderna arma finamente empaquetada, en el evento celebrado en las instalaciones de la Academia Nacional de Policía (ANAPO).
Igualmente, recibieron tan singular presente, el fiscal general, Luis Alberto Rubí; y el ministro de Seguridad, coronel (r) Jorge Alberto Rodas Gamero.
En el kilométrico acto que duró más de tres horas, se otorgaron además alrededor de 135 ascensos a oficiales desde sub inspectores a comisionados de policía.
Rodas Gamero aseguró en su discurso que los ascensos, condecoraciones y distinciones policiales son el resultado de los esfuerzos individuales e institucionales hacia la renovación y actualización de los mejores hombres de la entidad.
“Hoy día, enfrentados a una nueva realidad en materia de la lucha contra el crimen organizado y de seguridad a la población, Honduras necesita de una policía dotada de lo más conveniente”, destacó.
El destino del país deben forjarlo los mismos hondureños y el momento actual no puede ser más oportuno para deponer intereses particulares y de grupos en función del bien común, puntualizó el funcionario.
El titular de la Corte, Jorge Alberto Rivera Avilez, fue otro de los afortunados con una Beretta nueve milímetros.
| Unos 135 ascensos de policías fueron otorgados en una ceremonia donde asistió el presidente electo, Porfirio Lobo, quien en la gráfica coloca una insignia a un oficial.
|
| Jueves, 17 de Diciembre de 2009 22:59 |
| El presidente provisional Roberto Micheletti pidió a su sucesor a partir del 27 de enero, el mandatario electo Porfirio Lobo, no olvidar a los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, pues a su criterio éstos respetaron la Constitución de la República.
El gobernante expresó lo anterior en un discurso pronunciado en una ceremonia de ascensos y condecoraciones policiales organizado por la Secretaría de Seguridad en las instalaciones de la Academia Nacional de Policía (Anapo), donde también se encontraba Lobo.
Reconoció que ignora las razones por las cuales los gobiernos anteriores olvidaron las responsabilidades para con la Policía Nacional y el instituto castrense.
Por ello, dirigiéndose hasta donde se encontraba el nuevo mandatario, le dijo que “recuerde estas palabras de un humilde ciudadano que lo respeta y admira”.
Dijo que todos los hondureños que creen en la democracia deben agradecer a los militares y policías porque respetaron la Constitución de la República.
“Esta ceremonia se realiza en un entorno precedido por una crisis política caracterizada por la confrontación social, y por el deterioro de la legalidad e institucionalidad del Estado”, aseguró.
Todos los que estamos aquí rescatamos al país del autoritarismo y anarquía social y lo hicimos acompañados del apoyo y voluntad del pueblo hondureño, afirmó. Micheletti también recibió una condecoración por parte de las autoridades de la Policía Nacional.
| El endeudamiento interno acelerado en que ha caído el país como panacea para resolver los problemas económicos del Estado, puede conducir a una grave situación financiera y hasta obligar al próximo gobierno a aprobar un paquete tributario, sino se acude a otras fuentes de financiamiento, advirtieron dos reconocidos economistas abordados sobre el tema.
El martes anterior, antes de irse de vacaciones, el Poder Legislativo aprobó la emisión de 2,600 millones de bonos para redimir esa misma cantidad de títulos que se vencerán en febrero próximo.
El presidente del Colegio Hondureño de Economista (CHE), José Manuel Bautista y el economista Cándido Amaya, expresaron que la deuda interna es un tema al cual debe prestársele atención por sus múltiples implicaciones en la economía del país.
LOS EFECTOS DE LA DEUDA Uno de los inconvenientes de la deuda interna son las tasas de interés, porque alcanzan niveles de hasta un ocho por ciento que causan un impacto fuerte a las finanzas del Estado, dijo Bautista.
El otro problema es que el endeudamiento interno creció de forma muy rápida en los últimos 15 meses, añadió el presidente del CHE, que recordó que hace 15 meses el saldo de la deuda era de unos 6,000 millones de lempiras y actualmente se sitúa en más de 22,000 millones.
“Si seguimos endeudándonos de esa manera el problema se hará grande y será muy difícil resolverlo, porque los intereses son altos y los plazos para pagar los bonos muy cortos”, advirtió Bautista, ex funcionario del Banco Central de Honduras (BCH).
Manifestó que lo bueno en la última autorización del Congreso Nacional es que son títulos por vencerse y no aumentarán la deuda existente que representan, aproximadamente, un 25 por ciento del total de la deuda externa del país.
Recordó que hace varios años el país estuvo en una situación similar y gracias al apoyo de varios países se pudo honrar una parte de ese endeudamiento y otro monto se renegoció con plazos largos y tasas de interés inferiores a las actuales.
PUEDE ESCLAVIZAR Por su parte, Amaya expresó que la deuda interna es tan delicada como la propia deuda externa y por eso son temas delicados que se deben tratar con mucha prudencia. Según Amaya, la deuda interna puede llegar al grado de esclavizar económicamente a una administración.
Indicó que aunque la deuda interna se redime en moneda nacional, implica severas cargas, porque en un momento de insolvencia los gobiernos tienen que echar mano de los recursos que se dispongan, y entre esas alternativas están los ajustes tributarios.
En opinión de Amaya, el próximo gobierno tendrá que retomar el proyecto fiscal que había enviado hace unas semanas el actual gobierno al Congreso Nacional.
Ese paquete podría sustentarse, señaló el economista, en la ampliación de la base tributaria, para que muchos que no pagan también aporten al Estado.
LA CIFRA 22,163 millones de lempiras era el saldo de la deuda interna a finales de septiembre anterior.
Ser o resistencia Tomado de : Vos el Soberano Viernes 18 de Diciembre de 2009 20:23 Fabricio Estrada, 18 de diciembre de 2009 Hace un par de meses leía algo sobre el no poder sentir el paisaje de un país extranjero por el simple hecho que el paisaje mismo estaba explicado con palabras extranjeras; es decir, que la lengua misma construía en nuestro cerebro lo que veíamos, dándole una esencialidad sólo aprehensible en el misterio del ser.
Reflexionando sobre ello, siento que esta apreciación puede servirme de llave maestra para entender este entorno hondureño que nos ha dado por heredad el Golpe de Estado y sus horrores. Sabemos quiénes son los orquestadores y los momificadores. Sabemos que de ellos ha partido gran parte del sentido arquitectónico y del paisaje ultra-capitalista que ha terminado por aplastar los requicios de cierta noción de nacionalidad que teníamos.
La interpretación de las fiestas, el acomodo de la conciencia en los moldes maestros del mercado empresarial... todo se ha diluido y por lo tanto, nos queda un rechazo a estas manifestaciones de una clase económica y política que no habla nuestra lengua, en el sentido descrito inicialmente.
El pueblo hondureño en Resistencia se niega a adornarse con las lucecitas de "sus" navidades, se niega a la aglomeración de sus Malls con sus navidades empaquetadas. Se siente en el ambiente, se vio en los botellones vacíos que gritaban nuestro rechazo a Ferrari y el golpismo...¡Es de verse! ¡Es de sentirse esta negación que supera a la simple explicación de la gravedad económica en que estamos!
Esto es algo más profundo y por lo tanto liga con lo espiritual, con la conformación de algo inédito en nuestras concepciones. La Resistencia ha ido, indudablemente, más allá de lo que suponíamos. http://fabricioestrada.blogspot.com/
El liberalismo de Micheletti y su pandilla Viernes 18 de Diciembre de 2009 15:16 Gustavo Zelaya H. Una de las propuestas centrales del pensamiento liberal es la organización del Estado nacional; ese ha sido el gran proyecto: formar un Estado moderno en donde el modo de gobernar tendría entre sus características el adecuado equilibrio entre los distintos poderes, tal y como lo propusieran clásicos liberales como Montesquieu cuando mencionó los contrapesos que ayudaran a la necesaria armonía dentro del aparato de gobierno. Una especie de ley del equilibrio político en donde los poderes se atraen y se repelen, se aíslan y se relacionan a la vez. Esta idea fue retomada por hondureños como Policarpo Bonilla y Céleo Arias para desarrollar una versión nacional y con ella, al menos de palabra, están de acuerdo todos los denominados liberales desde Villeda Morales, pasando por Suazo Córdoba hasta Micheletti y los Villeda Bermúdez, los mismos que reclamaron para sí la herencia ideológica de su padre, como si el asunto se llevara en los genes, suponen entonces que los principios y las tesis políticas son cuestiones sanguíneas y no generadas por la experiencia social y la razón que la acompaña. Esa formación del Estado Nacional puede rastrearse con alguna claridad desde 1876 y que va madurando alrededor de 1976, es lo que nos introduce en el sistema capitalista y que da la ruta a seguir en los años subsiguientes. El Estado fue pensado como una máquina política encargado de racionalizar y ordenar gradualmente la sociedad existente y ello se tornó en subordinación de toda la sociedad a los intereses económicos y políticos del grupo en el poder. Toda la obligación de controlar y ordenar la vida social según los preceptos liberales ha estado llena de referencias militaristas. Parece que muchos de los pensadores liberales y sus herederos miraron en la vida cuartelaria un modelo de orden posible de ser adaptado a un ámbito mucho más complejo como es la sociedad: no creyeron en otro liberal más avanzado como Rousseau, que pudiera existir un estado de naturaleza que acogiese al hombre arrepentido, sino que la acción política estaría orientada a imponer unos engranajes políticos y coercitivos que garantizaran la eficacia de la maquinaria estatal. No pensaban en pactos sociales reales sino en las moderaciones y restricciones impuestas al pueblo; éstos son los requerimientos para fundar el orden. Ese el elemento principal en la versión nacional y casi rupestre: coerción y orden con la ayuda de un Estado que tiene a la mano los instrumentos institucionales y jurídicos que funcionan debidamente para producir resultados. Es decir, esperan quietud, inmovilidad, frenos necesarios para ocultar los antagonismos y que el mundo entero comprenda que en los gobernantes hay sentimientos nobles y ninguna pizca de odio a los opositores. Una de las dificultades de la tradición liberal hondureña en parte tiene que ver con la ignorancia política de los caudillos y de sus sucesores; se relaciona también con la pobre cultura democrática de la dirigencia liberal y con el desprecio que han mostrado todos los políticos tradicionales, sin excepción, hacia la capacidad del pueblo para escoger libremente a sus gobernantes por medio del sufragio. Creyendo, entonces, que la democracia se reduce al acto de depositar el voto cada cierto tiempo y que el resto del proceso es asunto exclusivo de los dueños de las corrientes políticas. La traducción que se hizo del pensamiento liberal consistió en alterar la teoría constitucionalista de Montesquieu y John Locke, en una aplicación muy particular del régimen presidencialista que irrespeta el equilibrio de poderes. Toda la herencia ilustrada acerca del predominio parlamentario y de la división de poderes, con todo y que era el fundamento de las creencias liberales, nunca pudo establecerse en una sociedad inclinada a las prácticas del poder centralizado y al autoritarismo. Y no sólo se nota tal alteración de esos principios en la preeminencia del poder ejecutivo, también se observa en el manejo arbitrario de los otros poderes y en la carencia de prácticas efectivas acerca del debido proceso, de la presunción de inocencia, de las garantías individuales y del irrespeto a la libertad de expresión. Ejemplo de ese desconocimiento absoluto de las ideas liberales pudimos ver en el mismo vicepresidente de la internacional liberal, en el golpista Micheletti, que sin consideración alguna a los dolientes y sin medir consecuencias, frente a todos se convierte en investigador, juez y emisor de la respectiva condena y achaca a la Resistencia de ser culpable del asesinato de una adolescente, amenazando también a los medios de comunicación que lo critican. De nuevo, sin ningún sentido de la realidad, aislado de todo y atropellando brutalmente las ideas que dice sustentar. Lo anterior significa también que desde inicios del siglo XX cuando surgen los primeros asomos de bandos políticos organizados, que aparentaban luchar desde propuestas conservadoras y liberales, tales divisiones no tenían nada que ver con el accionar de dos partidos políticos bien conformados, ni con las concepciones contemporáneas respecto a partidos con estructuras orgánicas, declaraciones programáticas y líneas políticas acabadas. Algo totalmente inexistente en esos grupos políticos, ambos de declarada tradición humanista, por lo menos así lo han dicho siempre. Incluso, entre ellos las diferencias nunca han sido sustanciales, más bien se decidieron por la organización de un poder presidencial dominante, cuestión que en ningún momento fue debido a la coyuntura sino que terminó siendo una renuncia absoluta a la idea fundamental de la división de poderes y al sistema de pesos y contrapesos, sobradamente demostrado por la actuación de todos los gobernantes durante más de cien años de historia nacional. Es probable que una de las consecuencias del golpe de estado se manifieste en la pérdida de los contenidos ideológicos más fuertes de los partidos políticos tradicionales, que en ningún momento se refieren a los grandes planteamientos acerca de la política y la sociedad, a los temas sobre el ciudadano, la libertad, la naturaleza, la igualdad, y remachan repetidamente, como si fuera lo medular, en los problemas particulares de las camarillas, en el planteamiento fragmentado, incoherente de los intereses sectarios y dedicándose a lo inmediato y superficial. Dos ejemplos de lo anterior son suficientes para conocer la profundidad teórica de políticos profesionales: en el congreso nacional cuando se reafirmo el golpe de estado el diputado liberal (¡) Wenceslao Lara expresó que la prueba de la democracia nacional estaba en las elecciones y en la clasificación de la selección de futbol al mundial; otro dijo que era representante del pueblo y que tomaría la palabra por tercera vez en ocho años para razonar su voto, lo hizo en diez palabras. Todo ello aderezado con la respectiva invocación a Dios en el congreso nacional, expresión más elevada del laicismo del Estado. Tal vez estemos a las puertas de convertirnos en un Estado confesional, gracias a los liberales del Opus Dei y de las iglesias evangélicas. El golpe de estado contra Mel Zelaya ha demostrado, además, que la teoría liberal no es la base de los golpistas, que su interés central es la eficacia y la utilidad del poder, el beneficio y la mezcla de ideas opuestas como el fundamentalismo religioso con el laicismo liberal, como es el caso de los hermanos Villeda Bermúdez. Confusión completa en donde los discursos y las fórmulas de la tradición liberal son marginadas cuando de negocios y atropellos se trata, tratando de sostener al Estado fuerte, decidido, divorciado de obligaciones populares y poniendo en un lugar secundario al pueblo. Lo más importante para este grupo es robustecer al ejecutivo, tan necesario en los nuevos tiempos del capitalismo y su poder inteligente para impedir cualquier remedo de desarrollo social independiente. Aun así, ese sistema centralizado en la fuerza y los exabruptos de Micheletti, no ha servido para apuntalar una convivencia pacífica de las personas y sus ideas. Cuestión del todo normal, porque la convivencia y la armonía de las opiniones opuestas no se puede fundamentar en las políticas represivas Más ahora que se trata no sólo de la coexistencia de ideas contrarias sino de la existencia de un sistema social más justo, más equitativo y menos explotador, con menos pobreza y respeto a las diferencias sociales, de lo que los golpistas y sus patrocinadores nacionales e internacionales no están interesados. 18 de diciembre de 2009.  | La reciente ola de violencia coloca Honduras entre los países más violentos de AL Viernes 18 de Diciembre de 2009 11:01 Honduras cierra su año del Golpe de Estado con 4.739 muertes violentas, mil homicidios más que en el 2008, y un creciente estado de inseguridad para los activistas de derechos humanos y opositores al Gobierno de facto de Roberto Micheletti, al grado que las víctimas y sus familiares crearon ya el Comité de Presos, Perseguidos y Exiliados Políticos.
“Como en la década de los 80,” recuerdan activistas de los derechos humanos, entre ellas Berta Oliva, quien, en 1982, fue una de las fundadoras del Comité de Familiares de Desaparecidos en Honduras (COFADEH), luego que su compañero, Tomás Nativí, fuera secuestrado por paramilitares a inicios de la llamada “década perdida”.
La nostalgia, en realidad, huele a peligro. Entre 1980 y 1984 desaparecieron por motivos políticos unas 184 personas, y más de un centenar murió por causas relacionadas con el conflicto centroamericano, entre ellos salvadoreños, costarricenses, ecuatorianos y personas de otras nacionalidades.
Los organismos defensores de los derechos humanos siempre sostienen que “no es cuestión de números; es cuestión de vidas”. Similar argumento expusieron los dirigentes del nuevo Comité, quienes demandaron “libertad a los presos políticos, sobreseimiento definitivo a las causas por persecución política, respeto irrestricto de los derechos humanos de los detenidos y perseguidos, castigo a los responsables de las violaciones a los derechos humanos, alto a la criminalización de los movimientos sociales, y retorno de los exiliados con todas las garantías para sus vidas”.
Si bien las estadísticas actuales no están claras, el panorama es grave. Los registros de los organismos defensores de derechos humanos varían, pero se da parte de como mínimo 28 muertes producto de represión política, desde junio pasado.
La víctima más reciente es el Procurador de Derechos Humanos, Walter Orlando Tróchez, de 27 años, asesinado el 13 de diciembre en pleno centro de la capital, Tegucigalpa. Tróchez había logrado escapar de un atentado semanas antes y desde entonces recibió muchas amenazas a muerte, por lo que se le dictaron “medidas cautelares” y se gestionó apoyo para exiliarlo en Costa Rica. La respuesta afirmativa llegó el mismo día de su muerte.
Dirigentes de la Resistencia Popular contra el Golpe de Estado sostienen que los atentados, agresiones y amenazas contra sus miembros o simpatizantes tienen lugar en todo el país, y que se trata de sentar “precedentes” para evitar la expansión de la protesta.
La inseguridad de los miembros de la resistencia se agravó con una reciente declaración de Roberto Micheletti, quien los responsabilizó de la muerte, bajo circunstancias aún no aclaradas, de una joven de 16 años, hija de una periodista que trabaja en un canal de televisión estatal.
En respuesta, la Resistencia exigió el esclarecimiento de la muerte de la joven, “así como todos los asesinatos y otras violaciones de los derechos humanos ocurridos en el marco del golpe de Estado, los cuales se han incrementado en las últimas semanas y son responsabilidad directa de los cuerpos represivos”.
La resistencia teme que, al igual que lo ocurrido en los años 80, se hayan reactivado “escuadrones de la muerte”, y que el país sea escenario de combates anticomunistas de baja intensidad.
Las violaciones de trasfondo político a los derechos humanos se suman a la violencia social y común que caracteriza a esta nación centroamericana. En el conflictivo departamento de Colón, en el litoral atlántico, hombres desconocidos y fuertemente armados secuestraron esta semana a Osman Alexis Ulloa Flores y Mario René Ayala Hernández, ambos dirigentes del Movimiento Unificado Campesino del Aguán.
Mientras tanto, la organización Casa Alianza sigue denunciando la muerte sistemática de numerosos jóvenes, en su mayoría pobladores de barrios pobres en las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula.
La policía admite un repunte impresionante de homicidios y su incapacidad para resolverlos, como consecuencia de lo cual Honduras se coloca a la cabeza entre los países más violentos de América Latina. La tasa promedio nacional es de 53,5 asesinatos por cada cien mil habitantes, y en algunas regiones dicho indicador se duplica.  | De Honduras a Paraguay Tomado de : "Pagina 12"  Por Roberto García Moritán * Lo ocurrido en Honduras es una catástrofe que las elecciones recientes no podrán borrar tan fácilmente y afecta a todas las latitudes. Aunque se insista que no es un precedente y que las democracias nacieron de elecciones que tuvieron lugar con dictaduras, el antecedente es muy peligroso en una región donde siempre está en jaque la gobernabilidad. Algunas capitales se están equivocando al juzgar tan ligeramente lo que significa defender valores y principios, en particular cuando se ha trabajado tanto para que la democracia sea un principio estable y duradero. El pragmatismo es un concepto que en ocasiones genera eventos inesperados y despiertan fantasmas dormidos. Paraguay puede ser un próximo ejemplo de una Honduras bis. Esperemos que no sea así y se actúe con anticipación. Sin embargo, las recientes declaraciones del vicepresidente Franco no auguran lo mejor si se sumaran a ese pensamiento otras fuerzas disconformes con las políticas o conductas del actual mandatario. Es necesario prevenir. El espíritu de la cláusula democrática del Mercosur, aunque no contenga una naturaleza preventiva, debería ponerse en marcha antes de que el malestar se extienda y los ánimos adquieran otra temperatura. La región debe acostumbrarse a que las desventuras entre las distintas fuerzas políticas sólo se resuelvan en los parlamentos y que el resultado de elecciones tenga un carácter sacrosanto independiente de la simpatía y humor que despierten las políticas que un poder ejecutivo se encuentra implementando. Serán los ciudadanos, cuando los términos electorales lo indiquen, los que determinarán a través del voto los cambios que merezcan esas políticas. No hay y no debe haber alternativa. El único ADN válido a las dificultades del presidente Lugo son las urnas. Esperemos que el Mercosur sepa actuar con inteligencia preventiva, contribuya con responsabilidad a las debilidades de un socio importante y reaccione con celeridad para sostener en Paraguay el principio que tanto ha defendido en Honduras. No hay dudas de que el Mercosur nunca permitirá hechos similares, el asunto es que no sea demasiado tarde y sobre la base de hechos consumados o en víspera de producirse. Hoy es el momento de actuar de manera silenciosa pero efectiva para evitar que las fuerzas políticas disconformes crean que Asunción puede transformarse, en algún momento, en el triste ejemplo de Tegucigalpa. * Ex vicecanciller. Desasosiego oligárquico y democracia participativa TamaÒo de la fuente: Por: Anarella Vélez El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo. JOSÉ MARTÌ Todo gran hombre ejerce una fuerza retroactiva: a causa de él se reconsidera toda la historia y miles de secretos del pasado salen deslizándose de sus escondites y quedan expuestos… a su sol. FRIEDRICH NIETZCHE En el mundo está en curso un prolijo realineamiento ideológico, y aquì en Honduras la clase económicamente priviligiada, junto con sus acòlitos -los políticos de viejo cuño y las instituciones del Estado que les son afines- aún no lo entienden, o no lo aceptan. Peor aún, combaten esos cambios, espejo de su miopia ante el curso de la historia.
Hacer un esfuerzo clarificador de la génesis del miedo a los cambios resulta aleccionador. Conviene recordar que la màxima “democracia representativa” fue conceptualizada por Charles de Montesquieu y puesta en práctica en el contexto de la Revolución Francesa, en 1791. En tanto, lo de la “democracia directa” fue categorizada por Jean-Jacques Rousseau y puesta en aplicación en 1793. En América, el propulsor de la “democracia representativa” fue James Madison, y la figura política emblemática de la “democracia directa” fue Abraham Lincoln. Esta propuesta de “democracia participativa” podría considerarse intermediaria entre “democracia directa” y “democracia representativa”. Ha surgido en América Latina, y en Honduras su mayor exponente, sin duda alguna, es Manuel Zelaya.
Los oficiantes y oficiosos del règimen de facto menosprecian y subestiman la transformaciòn ideològica que han sufrido las/os hondureñas/os durante la segunda mitad del siglo XX y lo que va del XXI. Nuestro pueblo ha forjado una valoraciòn de la historia que revela su propia evolucion. Este progreso ideológico exige asumir con responsabilidad el carácter participativo de la democracia. Las/os integrantes del Frente Nacional de Resistencia entienden que se debe redefinir el Estado para que en nuestro país se dè una verdadera intervención ciudadana en los diferentes ámbitos de la actividad sociopolìtica, con las lògicas consecuencias que esto tiene en la reorganización de la sociedad. A partir del 28-J, y con la innegable consolidación del FNR, se piensa que este es el momento oportuno para fraguar iniciativas que reorienten el camino de la reconstrucción de una democracia en la que las/os ciudadanas/os tengan una mayor participación en la toma de decisiones políticas. El Soberano se ha apropiado de la lucha por la reconquista de la democracia como condición básica para consolidar el salto cualitativo hacia nuevas maneras de ejercicio del poder. La participación no ha de limitarse, sin embargo, a que las autoridades se circunscriban a informar a la población de sus movimientos y decisiones o inviten a las/os ciudadanas/os a presenciar sus debates; sino que implica involucrar al pueblo en la formulación de sus propios problemas y en la búsqueda de oportunidades y mejoras. Hoy se demanda la organización de la Constituyente para hacer vigente un texto republicano que emplace al gobierno a organizar consultas populares, referéndums y/o revocatorias. El movimiento popular organizado en contra del golpe de Estado tiene bastante claro que se trata de llevar la toma de decisiones hasta las asambleas de base, consejos de barrios. Se sabe que la fuente de la legitimidad del Estado reside, más que en el contenido de la decisión política, en la manera cómo se toma esa misma decisión. Vale la pena acentuar que la democracia participativa ha sido reivindicada en América latina y su esencia consiste en la creación de nuevos y mejores mecanismos de administración de la sociedad sin caer en nuevas formas de clientelismo. Todas las voces provenientes del pueblo organizado reclaman firmemente la reducción de la distancia entre gobernantes y gobernados. Ni màs ni menos.
La pluralidad de la composición del FNR ha permitido que desde su interior se alcen discursos provenientes de sectores como los ecologistas, indigenistas, feministas, sindicalistas. Todos coincidentes en que la ciudadanía y los pueblos necesitan espacios para deliberar sobre el mundo sostenible que quieren construir. ¿De què manera? participando en la toma de decisiones, en la ejecución de las decisiones, en el control de las ejecuciones, en los aportes como en los beneficios. Al parecer, esta es la raíz del profundo desasosiego de los sectores acostumbrados a controlar el poder sin el atisbo popular. Les preocupan las convicciones de aquellos que promueven la democracia participativa. Les quita el sueño que estos promuevan la legitimidad como base de la confianza y el desarrollo de la capacidad de trabajar en colaboración para la identificación de sus prioridades: el retorno al orden de derecho, la organización de la constituyente; en fin, el impostergable perfeccionamiento del texto constitucional. .
| La hipocresía del “Yes, we can” sobre América Latina Honduras, laboratorio para la nueva política estadounidense TamaÒo de la fuente: Pase lo que pase en las próximas semanas y hasta el 27 de enero, fecha en que Porfirio Lobo Sosa, ganador de las cuestionadas elecciones en Honduras, tomará posesión de un cargo que hasta el momento casi ningún país en el mundo reconoce, resulta cada vez más claro que lo que ha ocurrido en este país centroamericano a partir del 28 de junio marcará un evidente retroceso en el proceso de consolidación de la democracia en el continente latinoamericano. En este contexto, no se pueden obviar las evidentes responsabilidades que tiene el nuevo gobierno de Estados Unidos en su ofensiva para reposicionarse en el continente. Con el golpe de Estado del 28 de junio, los poderes fácticos hondureños que, junto a las fuerzas represivas y a sus aliados internacionales controlan la economía y la política del país, lograron detener un proceso de emancipación en el que, por primera vez en la historia de Honduras, las fuerzas vivas del pueblo estaban colaborando con el Ejecutivo para imaginar y planear un futuro diferente, aspirando a un proyecto de Asamblea Nacional Constituyente incluyente y marcadamente popular.
Paralelamente, Honduras había iniciado un camino dirigido a fortalecer la unidad centroamericana y latinoamericana, adhiriendo al Sistema de Integración Centroamericana (SICA), a Petrocaribe y al ALBA.
Demasiado para las fuerzas retrógradas del país y del continente, que veían amenazados sus intereses históricos y el status quo de privilegios conservado por décadas gracias a la violencia y la represión de aparatos militares al servicio de los grupos fácticos y de sus aliados internacionales.
En este contexto no deben sorprender, aunque si indignar, las recientes declaraciones de la titular de política exterior del gobierno estadounidense, Hillary Clinton, durante su informe sobre las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.
“Nos preocupan los líderes que son electos de manera libre, justa y legítima, pero que después de ser elegidos comienzan a socavar el orden constitucional y democrático, el sector privado, los derechos de los ciudadanos de vivir libres de hostigamiento, de represión y de poder participar libremente en sus sociedades”, ha dicho Clinton apuntando el dedo acusador contra Venezuela, Nicaragua y, aunque sin mencionarlos, todos aquellos gobiernos que no siguen fielmente los “consejos” de Washington.
Sería interesante preguntarle a la señora Clinton y al flamante Premio Nóbel de la Paz, qué es lo que entienden con estas palabras. ¿O acaso no se percataron de que en Honduras hubo un golpe de Estado y que el Presidente legítimo de este país sigue encerrado en una embajada?
“Lo que me preocupa es cómo volvemos al camino correcto, a uno en el que se reconoce que la democracia no es un asunto de líderes individuales, sino de instituciones fuertes”, sentenció Clinton en su discurso.
¿Cómo clasificaría la administración Obama, que inmediatamente reconoció la legitimidad de un proceso electoral sin observadores, viciado por desarrollarse en medio de la represión, la violencia, en el marco de una ruptura constitucional de la que fue parte el mismo Tribunal Supremo Electoral, el estado de terror en que vive buena parte de la población hondureña que desconoce el actual gobierno de facto y que no quiso ser cómplice de esta burda maniobra para legitimar y asentar el golpe?
Sobre Honduras, la titular del Departamento de Estado dijo que su país trabajó para lograr una “aproximación pragmática, de principios, multilateral, que apuntaba a restaurar la democracia”. Nadie se percató de ello, porque lo único que logró esa “aproximación pragmática” fue tratar de aniquilar todos los procesos y los logros alcanzados en los últimos años, posicionar sus piezas clave, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias antes que todos, para tomar las riendas de la situación, apartando de su camino los esfuerzos hechos desde el primer momento por la OEA, la ONU, los países del SICA, del ALBA y de otras instancias del continente latinoamericano.
Para completar la farsa montada por el gobierno de facto, ahora Estados Unidos pide que se dé cumplimiento al Acuerdo Tegucigalpa-San José, instalando un gobierno de unidad y reconciliación que no prevé la presencia de Manuel Zelaya, ni de sus principales ministros y asesores, en su mayoría obligados a vivir en el exilio. Al mismo tiempo, el gobierno de facto de Roberto Micheletti envió al Congreso Nacional un proyecto de ley de amnistía, para blanquear a todos los que en estos cinco meses han violado sistemáticamente los derechos humanos.
Una nueva pantomima que persigue el objetivo de legitimar de manera definitiva el golpe de Estado, y que pretende sentar un ejemplo para el resto del continente. Un manual del perfecto golpe de Estado estilo siglo XXI, que envía un mensaje muy claro sobre cuál va a ser la política Obama para Centroamérica y América Latina.
No una guerra directa como en Irak y Afganistán, tampoco a través de amenazas como el despliegue de la IV Flota en el Atlántico, la instalación de las bases militares en Colombia o palabras directas como las que Hillary Clinton dirigió a quienes se atrevan a mantener relaciones con Irán, sino una guerra solapada, de “baja intensidad”, moviendo los hilos más “oscuros” de la diplomacia y de las cadenas de “agencias especiales” preparadas para infiltrar países, gobiernos, procesos electorales y movimientos.
Una “guerra necesaria y justificable”, diría el presidente Obama.
La Resistencia: un bastión necesario
Si hay algo que los poderes fácticos y el mismo Estados Unidos no calcularon fue la impresionante capacidad de reacción del pueblo hondureño.
Después del 27 de enero Honduras entrará inevitablemente a una nueva etapa de su sufrida historia. Concluido el período presidencial de Manuel Zelaya, será el turno de Porfirio Lobo.
Un gobierno extremadamente débil, en medio de una violenta crisis económica, con un escaso reconocimiento a nivel internacional y atado a las órdenes que le dictarán los autores principales del golpe, incluyendo a Estados Unidos.
Ante este escenario, la que ha sido la resistencia contra el golpe, hoy convertida en el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), tendrá que prepararse para una nueva fase de la lucha. Y las dificultades ya están en el tapete: la constante y selectiva represión denunciada a nivel mundial por las organizaciones de derechos humanos es una clara señal del temor que genera este proceso.
Los pasados 4 y 5 de diciembre, delegados y delegadas de organizaciones de todo el país que conforman el FNRP iniciaron una histórica segunda fase de la lucha, para fortalecer el proceso organizativo rumbo a la conformación de una fuerza política alternativa a los partidos tradicionales, capaz de conducir el pueblo hacia una Asamblea Constituyente.
Durantes esos dos días se conformaron varias comisiones y mesas temáticas que estudiaron el camino a recorrer en los próximos meses. Terminando la actividad, el dirigente sindical y coordinador del Bloque Popular, Juan Barahona, explicó que “Ahora vamos con un planteamiento ideológico político claro, para que todos los sectores organizados sepan hacia dónde vamos.
Necesitamos conocer nuestro camino, necesitamos una metodología para llegar a los sectores usando la técnica del caracol, de abajo hacia arriba, y tendremos un movimiento que le truene. Hay que mantener el ánimo –continuó Barahona– y proponernos tomar el poder en forma pacífica, antes o en el proceso electoral siguiente.
Sin embargo, hay que trabajar y muy duro, no es cuestión de dormirse, sino de poner en nuestras agendas diarias este proyecto”, concluyó.
Una nueva etapa de la lucha del pueblo hondureño ha comenzado. Por Giorgio Trucchi - Rel-UITA, 18 de diciembre de 2009 | | | |
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.